Por: Redacción El Censal | Ciudad de México | 07 de mayo de 2026
El Banco de México (Banxico) redujo este jueves su tasa de interés de referencia a 6.5%, luego de aprobar un recorte de 25 puntos base en una votación dividida de tres contra dos, decisión que marca el posible fin del ciclo de reducciones iniciado en marzo de 2024. La medida llega en medio de señales de desaceleración económica y una inflación que, aunque ha cedido, todavía permanece por encima de la meta oficial del banco central.
Con este ajuste, la tasa de interés mexicana acumula ocho recortes consecutivos desde el máximo de 11.25% alcanzado durante el periodo de mayor presión inflacionaria posterior a la pandemia. Analistas financieros consideran que Banxico entrará ahora en una etapa de pausa monetaria y mantendría el nivel actual durante varios meses para evaluar el comportamiento de la inflación y el crecimiento económico.
La decisión no estuvo exenta de debate dentro de la Junta de Gobierno. Los subgobernadores Jonathan Heath e Irene Espinosa votaron por mantener la tasa en 6.75%, al advertir que persisten riesgos inflacionarios derivados de tensiones geopolíticas, costos energéticos y volatilidad internacional. A favor del recorte votaron la gobernadora Victoria Rodríguez Ceja y otros dos integrantes del organismo.
Banxico explicó que la inflación general en México mostró una moderación reciente y se ubicó alrededor de 4.45% anual en abril, mientras que la inflación subyacente descendió a 4.26%. Sin embargo, ambos indicadores todavía se encuentran lejos de la meta permanente de 3% establecida por el banco central.
El contexto económico también influyó en la decisión. Datos recientes muestran que la economía mexicana registró una contracción de 0.8% durante el primer trimestre de 2026, afectada por menores niveles de producción industrial, caída agrícola y desaceleración del consumo. Especialistas consideran que el recorte busca estimular la actividad económica y facilitar el acceso al crédito para empresas y consumidores.
Pese al ajuste, algunos economistas advirtieron que una reducción acelerada de tasas podría generar presión sobre el tipo de cambio y disminuir el atractivo del peso mexicano frente a otras monedas. Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, señaló que el movimiento envía una señal de cautela a los mercados financieros debido a que la inflación todavía no está completamente controlada.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum respaldó la determinación del banco central y afirmó que la reducción demuestra que es posible bajar tasas de interés sin perder el control inflacionario. El gobierno federal sostiene que menores tasas podrían impulsar inversión, consumo y generación de empleo durante la segunda mitad del año.
El Banco de México, organismo autónomo encargado de preservar el poder adquisitivo del peso, reiteró que sus siguientes decisiones dependerán de la evolución de la inflación y del entorno económico global. La institución prevé que el índice inflacionario converja finalmente al objetivo de 3% hasta el segundo trimestre de 2027.

