Por: Redacción El Censal |Ciudad de México, México | 13 de abril de 2026
Las organizaciones civiles con autorización para recibir donativos en México registraron ingresos superiores a 400 mil millones de pesos, pero sus gastos superaron los 1.5 billones de pesos en los últimos años, evidenciando la magnitud y complejidad del sector social en el país.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), más de 10 mil donatarias autorizadas reportaron estos montos acumulados entre 2016 y 2023, lo que refleja un crecimiento sostenido tanto en la captación de recursos como en la ejecución de programas sociales.
Este comportamiento responde a la naturaleza operativa de estas organizaciones, que canalizan recursos hacia proyectos de asistencia social, salud, educación y desarrollo comunitario. En muchos casos, el nivel de gasto supera los ingresos debido a inversiones en infraestructura, programas multianuales y costos operativos asociados a su funcionamiento.
Actualmente, el padrón administrado por el Servicio de Administración Tributaria incluye más de 10 mil organizaciones activas, las cuales en 2025 captaron cerca de 60 mil millones de pesos en donativos, principalmente provenientes de aportaciones nacionales.
Sin embargo, el sector también enfrenta retos en materia de transparencia y cumplimiento fiscal. Autoridades han retirado la autorización a al menos 270 organizaciones, equivalente a cerca del 2.7% del padrón, por incumplir con obligaciones establecidas en la ley.
Desde una perspectiva económica, las donatarias juegan un papel clave en el desarrollo social del país, al complementar la acción del Estado en áreas donde la cobertura pública es limitada. Su actividad contribuye a la generación de empleo, la movilización de recursos privados y la atención de poblaciones vulnerables.
Especialistas señalan que el diferencial entre ingresos y gastos no necesariamente implica un problema estructural, sino que refleja ciclos de inversión social y la ejecución de proyectos de largo plazo. Además, destacan que el impacto de estas organizaciones debe medirse no solo en términos financieros, sino también por los beneficios sociales generados.
En estados como Veracruz, donde existen importantes necesidades en materia de desarrollo social, las donatarias representan un aliado estratégico para impulsar proyectos comunitarios, mejorar servicios básicos y fortalecer el tejido social.
El crecimiento de este sector confirma la relevancia de la sociedad civil organizada en México, aunque también subraya la necesidad de fortalecer mecanismos de rendición de cuentas, eficiencia en el gasto y evaluación de resultados para maximizar su impacto en la población.

