Por: Redacción El Censal |Ciudad de México, México | 13 de abril de 2026
El precio del jitomate en México registró un incremento de hasta 126%, convirtiéndose en uno de los principales factores que están encareciendo la canasta básica y presionando la inflación en el país durante 2026.
De acuerdo con datos del INEGI, este producto ha sido uno de los que más ha impactado el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), con aumentos mensuales superiores al 42% y precios que en algunos mercados ya superan los 60 pesos por kilogramo.
El encarecimiento del jitomate responde principalmente a factores climáticos adversos, afectaciones en la producción agrícola y variaciones en la oferta, lo que ha provocado una alta volatilidad en su precio. Este comportamiento ha tenido un efecto directo en el bolsillo de los consumidores, ya que se trata de un insumo básico en la dieta mexicana.
El impacto no es menor. El alza en este producto ha contribuido a que la inflación anual en México se ubique alrededor del 4.5%, superando el objetivo del banco central y evidenciando la presión que enfrentan los alimentos dentro del gasto familiar.
Además, el aumento no se limita al jitomate. Otros productos como el pepino, limón y papa también han registrado incrementos relevantes, lo que ha elevado el costo general de frutas y verduras en más de 20% anual, intensificando el encarecimiento de la canasta alimentaria.
Desde una perspectiva económica, especialistas señalan que este tipo de aumentos en productos agropecuarios tiene un efecto multiplicador, ya que impacta tanto el consumo directo como los costos de preparación de alimentos en restaurantes y comercios, generando una presión adicional en los precios finales al consumidor.
En estados como Veracruz, donde el consumo de productos frescos es elevado y el sector agroalimentario es clave, estos incrementos también afectan cadenas productivas locales, desde productores hasta comerciantes, además de reducir el poder adquisitivo de las familias.
Ante este escenario, el gobierno federal ha buscado implementar medidas para contener la inflación, como subsidios en energéticos y acuerdos de precios en productos básicos; sin embargo, analistas advierten que los precios agrícolas suelen ser altamente volátiles y difíciles de controlar en el corto plazo.
El caso del jitomate refleja así uno de los principales retos económicos actuales: garantizar estabilidad en los precios de alimentos esenciales, en un contexto donde factores climáticos, logísticos y globales continúan influyendo en el costo de vida de millones de mexicanos.

