Ciudad de México, México.- La economía mexicana se encuentra en un “punto muerto” y continúa operando en un entorno de bajo dinamismo, sin señales claras de una recuperación sostenida, advirtió el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) al presentar los resultados de sus indicadores adelantados correspondientes a junio de 2026.
El Indicador IMEF Manufacturero registró una caída al pasar de 48.3 a 47.3 puntos entre mayo y junio, acumulando 27 meses consecutivos en zona de contracción, es decir, por debajo del umbral de 50 puntos que marca la diferencia entre expansión y desaceleración de la actividad económica.
El organismo señaló que tanto las actividades manufactureras como las no manufactureras muestran una tendencia de estabilización en niveles bajos, más que una reactivación económica. Esto sugiere que el país atraviesa una etapa de crecimiento débil y con fundamentos insuficientes para anticipar un cambio de ciclo en el corto plazo.
Las perspectivas económicas también están influenciadas por factores externos e internos, entre ellos la incertidumbre comercial relacionada con la revisión del T-MEC, el debilitamiento de la inversión privada y un entorno internacional marcado por tensiones geopolíticas y riesgos inflacionarios.
Diversos analistas han ajustado a la baja sus previsiones de crecimiento para México durante 2026, anticipando un desempeño económico moderado y un tercer año consecutivo con una expansión inferior al 2% del Producto Interno Bruto (PIB).
La advertencia del IMEF se suma a las preocupaciones sobre la capacidad de la economía mexicana para recuperar un ritmo de crecimiento más sólido, en un contexto en el que la inversión, la actividad industrial y el consumo muestran señales de desaceleración.

