Washington, D.C., Estados Unidos.-
La globalización no ha llegado a su fin, sino que atraviesa un proceso de transformación impulsado por las tensiones geopolíticas, el proteccionismo y los cambios en el comercio internacional, afirmó este viernes Pierre-Olivier Gourinchas, economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI).
El especialista explicó que las recientes disrupciones en la economía global, particularmente las derivadas de los aranceles y las disputas comerciales entre Estados Unidos y China, no representan el fin de la integración económica mundial, sino una reorganización de las relaciones comerciales y de las cadenas de suministro.
De acuerdo con Gourinchas, las empresas y los países han comenzado a adaptarse a este nuevo escenario mediante la diversificación de mercados y la relocalización de inversiones y procesos productivos. En este contexto, economías emergentes como México y Vietnam han ganado relevancia al convertirse en destinos alternativos para la manufactura y el comercio internacional.
El FMI prevé publicar el próximo 8 de julio una actualización de sus perspectivas económicas mundiales, las cuales podrían ajustarse a la baja debido al impacto de los conflictos en Medio Oriente y las presiones sobre el suministro de petróleo. El organismo ha advertido que la economía global enfrenta un entorno de elevada incertidumbre y riesgos asociados a la fragmentación geopolítica y el incremento de las barreras comerciales.
El economista francés señaló que el nuevo panorama representa oportunidades, pero también desafíos para las economías emergentes. Indicó que el modelo de crecimiento basado principalmente en las exportaciones enfrenta un entorno más complejo, debido a que varias economías avanzadas han adoptado políticas más orientadas hacia sus mercados internos y muestran una menor apertura comercial.
Las proyecciones más recientes del FMI estiman que la economía mundial crecerá alrededor de 3.1% en 2026, una tasa inferior a los promedios observados antes de la pandemia de Covid-19. El organismo considera que la cooperación internacional y la capacidad de adaptación serán determinantes para mantener la estabilidad y evitar una mayor fragmentación económica.
Las declaraciones del economista jefe del FMI reflejan un cambio de paradigma en la economía internacional, donde la globalización continúa vigente, aunque bajo nuevas reglas marcadas por la competencia estratégica entre las grandes potencias, la búsqueda de resiliencia en las cadenas de suministro y una creciente reorganización del comercio mundial.

