East Rutherford, Nueva Jersey. El Mundial 2026 ya hizo historia fuera de la cancha. La Copa del Mundo organizada por México, Estados Unidos y Canadá se convirtió oficialmente en la edición más concurrida de todos los tiempos, al superar el récord de asistencia que pertenecía al torneo de Estados Unidos 1994.
La marca fue rebasada durante el partido entre Alemania y Ecuador, disputado en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, donde la FIFA anunció que el torneo alcanzó los 3 millones 605 mil 357 espectadores en las tribunas.
Con esa cifra, el Mundial 2026 dejó atrás el récord de 3 millones 587 mil 538 aficionados registrado en 1994, una edición que durante más de tres décadas se mantuvo como la más concurrida en la historia del futbol.
El dato es todavía más relevante porque el torneo actual aún no termina. A falta de 48 partidos por disputarse, la asistencia total podría crecer de manera considerable y establecer una marca difícil de igualar en futuras ediciones.
El Mundial 2026 también se beneficia de su nuevo formato ampliado, con 48 selecciones y 104 partidos, frente a los 52 encuentros que se jugaron en 1994. Sin embargo, el récord no sólo se explica por el mayor número de juegos, sino también por la alta ocupación de los estadios.
De acuerdo con los datos reportados, los inmuebles han mantenido una ocupación promedio superior al 99%, una señal clara del poder de convocatoria del torneo en Norteamérica.
La respuesta del público ha sido especialmente fuerte en sedes con gran capacidad, como el Estadio Azteca, el MetLife Stadium, el AT&T Stadium, el Rose Bowl y otros recintos acostumbrados a eventos masivos. La combinación de infraestructura, turismo deportivo y pasión futbolera ha convertido al torneo en un fenómeno de asistencia.
Para la FIFA, el récord confirma que la decisión de expandir el Mundial y llevarlo a tres países anfitriones ha tenido un impacto comercial y deportivo relevante. La edición de 2026 no sólo ha multiplicado el número de partidos, también ha ampliado la presencia del torneo en distintas ciudades y mercados.
El resultado también tiene una lectura económica. Más aficionados en los estadios significan mayores ingresos por boletaje, consumo, hospedaje, transporte, alimentos, mercancía oficial y actividades turísticas vinculadas al torneo.
México, Estados Unidos y Canadá han capitalizado el atractivo global de la Copa del Mundo con estadios de gran aforo y ciudades preparadas para recibir flujos masivos de visitantes. En ese sentido, el Mundial 2026 no sólo está rompiendo récords deportivos, sino también marcando una nueva escala para la industria del entretenimiento deportivo.
Aunque hubo críticas previas por el precio de los boletos, la logística y el tamaño del torneo, la respuesta en las tribunas ha sido contundente. Los aficionados han llenado los estadios y han convertido esta edición en la más grande en términos de asistencia acumulada.
Con casi medio torneo todavía por delante, el Mundial 2026 apunta a cerrar con una cifra histórica que podría acercarse a niveles inéditos para una Copa del Mundo. La marca de 1994 ya quedó atrás; ahora la pregunta es hasta dónde llegará el nuevo récord.

