Ciudad de México. El gobierno federal presentó un ambicioso proyecto para acelerar la generación de energía eléctrica a partir de fuentes renovables, con una inversión estimada de 739,000 millones de pesos y la meta de incorporar más de 32,000 megawatts nuevos hacia 2030.
De esa capacidad adicional, alrededor de 22,000 megawatts provendrán de tecnologías limpias como solar, eólica, geotérmica e hidroeléctrica.
De acuerdo con la Secretaría de Energía, el objetivo es que 70% de la nueva generación eléctrica del sexenio tenga origen renovable, como parte de una estrategia para fortalecer la soberanía energética, reducir la dependencia del gas natural y avanzar hacia una matriz eléctrica menos contaminante.
Renovables ganarán peso en la matriz eléctrica
La titular de la Sener, Luz Elena González, informó que la participación de las energías renovables en la generación nacional pasará de aproximadamente 23% en 2024 a 38% en 2030, lo que representaría un aumento de 15 puntos porcentuales.
El plan contempla principalmente:
- 12,300 MW de capacidad fotovoltaica.
- 6,800 MW de energía eólica.
- Proyectos geotérmicos y termosolares.
- Modernización de centrales hidroeléctricas.
Con esta expansión, el gobierno estima que se evitará la emisión de 69 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente al cierre de la administración.
CFE mantendrá papel central en la nueva generación
Uno de los puntos centrales del proyecto es que la Comisión Federal de Electricidad mantendrá un rol dominante en la expansión del sistema eléctrico.
Según las proyecciones oficiales, para 2030 el sector público aportará 61% de la electricidad nacional.
Además, la CFE participaría en 79% de la nueva capacidad instalada, mediante recursos propios o esquemas de inversión mixta, pero sin ceder la propiedad de las plantas.
La Sener sostuvo que la infraestructura permanecerá bajo control de la empresa pública, lo que busca reforzar el enfoque de soberanía energética del gobierno federal.
Proyectos emblemáticos: Oasis y Puerto Peñasco
Entre los proyectos destacados se encuentra el Sistema Oasis, en Mulegé, Baja California Sur, que combinará energía solar, almacenamiento en baterías e hidrógeno verde.
Este proyecto tendrá una capacidad fotovoltaica de 72 MW y almacenamiento de 20 MW, suficiente para abastecer el equivalente al consumo de unos 40,000 hogares.
También se destacó la Central Fotovoltaica Rafael Galván Maldonado, conocida como Puerto Peñasco, en Sonora.
Una vez concluidas sus cuatro etapas, alcanzará 1,000 MW de generación solar y 246 MW de almacenamiento en baterías.
La inversión de esta obra supera los 1,400 millones de dólares y, de acuerdo con la CFE, podría convertirse en la central fotovoltaica más grande del continente americano.
¿Por qué importa este plan energético?
El proyecto puede tener efectos directos en tres frentes:
1. Seguridad energética:
México busca reducir su dependencia de combustibles fósiles importados, especialmente gas natural.
2. Costos eléctricos a largo plazo:
Una mayor generación renovable podría ayudar a estabilizar costos, aunque dependerá de la inversión en redes, almacenamiento y transmisión.
3. Cumplimiento ambiental:
El incremento de fuentes limpias permitiría avanzar en metas de reducción de emisiones y transición energética.
La presidenta Claudia Sheinbaum calificó el programa como histórico, al señalar que por primera vez se plantea una expansión de alrededor de 30,000 MW, con una mayoría proveniente de energías renovables.

