Ciudad de México. Petróleos Mexicanos registró en mayo una ligera mejora en su producción de hidrocarburos líquidos, aunque el dato revela una señal mixta para la empresa: el volumen total avanzó, pero la extracción de petróleo crudo se mantuvo débil.
Durante el quinto mes de 2026, Pemex produjo 1.657 millones de barriles diarios de hidrocarburos líquidos, lo que representó un incremento mensual de 0.3% frente a abril. En comparación anual, la producción también mostró una recuperación de 1.3%.
El avance puede parecer una buena noticia para la petrolera estatal, pero el detalle de la información muestra que la mejora no vino del petróleo crudo, sino de los condensados, un tipo de hidrocarburo líquido asociado a los yacimientos que ha ganado peso dentro de las cifras de producción.
El crudo vuelve a mostrar debilidad
La extracción únicamente de petróleo crudo se ubicó en 1.363 millones de barriles diarios durante mayo. Esta cifra implicó una baja mensual de 0.07% y una caída anual de 0.6%.
El dato es relevante porque confirma que Pemex sigue enfrentando dificultades para recuperar de forma sostenida su plataforma petrolera tradicional.
Aunque la producción total de hidrocarburos líquidos subió ligeramente, el crudo continúa en niveles históricamente bajos. De acuerdo con el reporte, la producción de mayo fue la cuarta más baja para un mes desde que la empresa tiene registros, sólo por encima de diciembre de 2024 y octubre y noviembre de 2025.
Condensados sostienen el resultado de mayo
La razón por la que el bajo nivel de extracción de crudo no golpeó el indicador total fue el aumento en la producción de condensados.
En mayo, Pemex extrajo 294,480 barriles diarios de condensados, lo que significó un avance mensual de 2.5% y un crecimiento anual de 12%.
Este tipo de líquidos tiene un valor relevante dentro del sector energético, aunque su mercado opera con una dinámica distinta a la del petróleo crudo. Por ello, el incremento ayuda a mejorar el volumen total reportado por la empresa, pero no elimina el reto estructural de recuperar la extracción petrolera convencional.
Una mejora moderada, no un cambio de tendencia
El resultado de mayo permite a Pemex mostrar una recuperación ligera en el indicador total de hidrocarburos líquidos. Sin embargo, el dato debe leerse con cautela.
La empresa todavía enfrenta desafíos importantes en exploración, producción, mantenimiento de campos maduros y desarrollo de nuevos proyectos. Además, la caída del crudo refleja que la recuperación no está consolidada en el componente más importante de la plataforma petrolera.
En otras palabras, Pemex produjo más hidrocarburos líquidos en mayo, pero no necesariamente más petróleo crudo.
¿Por qué importa para México?
La producción petrolera de Pemex sigue siendo clave para las finanzas públicas, la seguridad energética y la capacidad del país para sostener su industria de refinación.
Un mayor volumen de hidrocarburos puede mejorar los ingresos de la empresa y apoyar el abasto interno. Sin embargo, si el crecimiento depende principalmente de condensados y no de crudo, el impacto sobre la plataforma petrolera tradicional puede ser limitado.
Para México, el reto no sólo está en aumentar el volumen total, sino en lograr una producción más estable, rentable y suficiente para respaldar las necesidades energéticas del país.
Pemex necesita consolidar recuperación
El dato de mayo representa un respiro moderado para Pemex, pero también confirma que la petrolera aún no logra revertir plenamente la debilidad de su producción de crudo.
La mejora en hidrocarburos líquidos ofrece una señal positiva en el corto plazo, aunque el verdadero indicador a observar será si la empresa consigue sostener incrementos durante los próximos meses y, sobre todo, si logra recuperar la extracción de petróleo crudo sin depender únicamente del avance de los condensados.

