Por: Redacción El Censal|Ciudad de México, México| 31 de marzo de 2026
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, confirmó que la selección de Irán participará en la Copa Mundial de Fútbol de 2026 sin cambios en la planificación original, al asegurar que “no hay plan B, C o D”, en medio de crecientes tensiones políticas y militares en Medio Oriente.
La declaración del dirigente se produce a poco más de dos meses del arranque del torneo, previsto para el 11 de junio de 2026, y en un contexto de incertidumbre por el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel. A pesar de ello, la FIFA ha sido tajante en mantener el calendario y la participación del combinado asiático bajo las condiciones establecidas desde el sorteo.
Infantino subrayó que Irán “va a jugar el Mundial” y que el organismo trabaja para garantizar su presencia en las mejores condiciones posibles, dejando claro que no existe un escenario alternativo para sustituir al equipo o modificar su participación.
Actualmente, el calendario contempla que Irán dispute sus partidos de fase de grupos en ciudades de Estados Unidos como Los Ángeles y Seattle, aunque autoridades iraníes han solicitado trasladar sus encuentros a México por razones de seguridad. Sin embargo, la FIFA ha rechazado esta posibilidad, reafirmando que el torneo se jugará conforme al plan original.
La polémica se intensificó luego de que funcionarios iraníes plantearan incluso la posibilidad de no asistir al Mundial debido a la situación geopolítica, mientras que figuras políticas como Donald Trump han emitido declaraciones contradictorias sobre la conveniencia de su participación.
Desde una perspectiva deportiva, la postura de la FIFA busca preservar la integridad del torneo, que en 2026 será histórico al contar con 48 selecciones, el mayor número en la historia del campeonato. Sin embargo, también refleja la creciente dificultad de separar el deporte de la política en un contexto global marcado por conflictos internacionales.
En términos económicos y organizativos, cualquier cambio en la participación de una selección implicaría ajustes logísticos, contractuales y comerciales de gran escala, desde derechos de transmisión hasta venta de boletos y patrocinios. Por ello, la negativa a considerar planes alternativos también responde a la necesidad de certidumbre para la industria del futbol, que mueve miles de millones de dólares en cada edición mundialista.
Para México, que será coanfitrión junto con Estados Unidos y Canadá, la situación representa un factor adicional de complejidad en la organización del evento. Aunque el país ha sido considerado como posible sede alterna para partidos de Irán, la decisión final de la FIFA mantiene intacta la distribución original.
En este contexto, la confirmación de que no existe un “plan B” para Irán en el Mundial 2026 envía un mensaje claro: la FIFA apuesta por la continuidad del torneo pese a la tensión internacional, aunque el desarrollo del conflicto en las próximas semanas será clave para definir el entorno en el que se celebrará uno de los eventos deportivos más importantes del mundo.

