Por: Redacción El Censal |Ciudad de México, México| 30 de junio de 2026
México reforzó su estrategia nacional para convertirse en uno de los países que logren eliminar el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) como problema de salud pública antes de 2030, mediante el fortalecimiento de la prevención, la ampliación del acceso a pruebas de detección, el tratamiento antirretroviral gratuito y campañas para reducir el estigma y la discriminación. El Gobierno de México informó que esta meta está alineada con los objetivos establecidos por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA), que plantea poner fin a la epidemia como amenaza para la salud pública al cierre de esta década.
Como parte de esta estrategia, la Secretaría de Salud, en coordinación con el Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y el Sida (Censida), impulsa acciones para ampliar el diagnóstico oportuno, garantizar el acceso universal a medicamentos antirretrovirales y fortalecer la atención integral de las personas que viven con el virus. Las autoridades destacaron que actualmente el tratamiento es gratuito en las instituciones públicas de salud y que los avances científicos han permitido que una persona con VIH que mantiene una carga viral indetectable gracias a su tratamiento no transmita el virus por vía sexual, mejorando significativamente su calidad y expectativa de vida.
De acuerdo con ONUSIDA, los países que alcanzan las metas 95-95-95 logran un mayor control de la epidemia. Estos objetivos consisten en que el 95 % de las personas que viven con VIH conozcan su diagnóstico, que el 95 % de quienes han sido diagnosticados reciban tratamiento antirretroviral y que el 95 % de quienes reciben tratamiento alcancen una carga viral suprimida. México ha mantenido avances sostenidos en estos indicadores durante los últimos años mediante el fortalecimiento de los servicios de salud y la distribución continua de medicamentos.
El Gobierno federal también impulsa campañas permanentes para fomentar la realización de pruebas rápidas, especialmente entre poblaciones con mayor riesgo de exposición, así como estrategias de prevención combinada que incluyen el uso del preservativo, educación sexual, diagnóstico temprano y el acceso a la profilaxis preexposición (PrEP) y posexposición (PEP), herramientas que han demostrado ser altamente efectivas para reducir nuevas infecciones cuando se utilizan de manera adecuada.
Datos de ONUSIDA muestran que los avances en tratamiento y prevención han permitido disminuir de forma importante las muertes relacionadas con el sida en las últimas dos décadas, mientras que la innovación médica ha transformado al VIH en una condición crónica controlable para quienes reciben atención oportuna. Especialistas coinciden en que el diagnóstico temprano continúa siendo uno de los factores más importantes para mejorar el pronóstico de las personas y reducir la transmisión del virus.
Las autoridades sanitarias hicieron un llamado a la población para realizarse pruebas de detección de manera periódica cuando exista algún factor de riesgo, acudir a las unidades de salud ante cualquier duda y combatir los estigmas asociados al VIH, ya que la información basada en evidencia científica es una herramienta fundamental para prevenir nuevas infecciones y garantizar el acceso oportuno a los servicios médicos.
Con la meta de eliminar el VIH como problema de salud pública para 2030, México fortalece una estrategia integral basada en prevención, diagnóstico oportuno, tratamiento gratuito y atención sin discriminación. El compromiso institucional, sumado a los avances científicos y a la participación de la sociedad, representa una oportunidad para seguir reduciendo nuevas infecciones y mejorar la calidad de vida de miles de personas en todo el país.

