Por: Redacción El Censal |Ciudad de México, México | 15 de abril de 2026
El gobierno federal anunció la creación de un comité integrado por al menos 17 especialistas de alto nivel para evaluar la viabilidad del uso de la fracturación hidráulica (fracking) en México, en una decisión que busca fortalecer la soberanía energética en un contexto de alta dependencia del gas natural importado.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que este grupo estará conformado por académicos e investigadores de instituciones como la UNAM, el IPN, la UAM y la UANL, así como expertos del Instituto Mexicano del Petróleo y del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, con el objetivo de garantizar un análisis técnico, ambiental y social integral.
El comité tendrá la tarea de emitir un primer dictamen en un plazo aproximado de dos meses, periodo en el que evaluará si las nuevas tecnologías de extracción pueden aplicarse sin comprometer el medio ambiente ni a las comunidades, uno de los principales cuestionamientos históricos hacia esta técnica.
Esta decisión se enmarca en un giro estratégico del gobierno federal ante la creciente necesidad de reducir la dependencia energética del exterior. Actualmente, México importa cerca del 70% al 75% del gas natural que consume, principalmente desde Estados Unidos, lo que lo vuelve vulnerable a cambios en precios y tensiones geopolíticas internacionales.
El fracking, utilizado para extraer gas y petróleo de yacimientos no convencionales, ha sido un tema polémico por sus posibles impactos ambientales, especialmente en el uso de agua y el riesgo de contaminación. Sin embargo, el gobierno sostiene que los avances tecnológicos permitirían implementar métodos más limpios, como el uso de agua no potable y la reducción de químicos contaminantes.
Desde una perspectiva económica, el análisis del fracking cobra relevancia en un momento en que la seguridad energética se ha convertido en un factor clave para el crecimiento. Incrementar la producción nacional de gas podría reducir costos, mejorar la competitividad industrial y disminuir la exposición a mercados externos volátiles.
Para regiones como el Golfo de México, incluyendo estados como Veracruz y Tamaulipas, el posible desarrollo de gas no convencional representa una oportunidad de inversión, empleo y dinamización de cadenas productivas vinculadas al sector energético.
No obstante, especialistas y organizaciones ambientales han insistido en la necesidad de mantener un enfoque precautorio, subrayando que cualquier decisión debe considerar no solo la viabilidad técnica, sino también los impactos sociales y ecológicos de largo plazo.
Con la instalación de este comité, el gobierno federal busca sustentar su política energética en evidencia científica, abriendo la puerta a una decisión que podría redefinir el rumbo del sector energético en México durante los próximos años.

