Por: Redacción El Censal | Xalapa, Veracruz | 6 de octubre de 2026
El Congreso de Veracruz avanzó en una reforma al Código Penal estatal para incorporar el envenenamiento de animales como una circunstancia agravante dentro de los delitos de maltrato o crueldad animal, con lo que este tipo de prácticas podrán recibir una sanción mayor.
La modificación propuesta al artículo 264 Quinquies establece que las sanciones podrán incrementarse hasta en una mitad cuando se utilicen sustancias que provoquen el envenenamiento del animal. La medida se suma a otras circunstancias que actualmente agravan las penas, como prolongar la agonía, utilizar métodos de extrema crueldad, difundir imágenes del maltrato o cometer los hechos frente a menores de edad.
Actualmente, el Código Penal de Veracruz contempla de seis meses a dos años de prisión y multa para quien intencionalmente maltrate o actúe con crueldad contra un animal provocándole sufrimiento o heridas. Cuando el maltrato provoca la muerte, la pena prevista es de uno a tres años de prisión, además de una multa y el aseguramiento de los animales que se encuentren bajo cuidado o resguardo del responsable.
La iniciativa fue presentada por la diputada Naomi Edith Gómez Santos, quien planteó incorporar específicamente el uso de sustancias para provocar el envenenamiento dentro de las conductas que incrementan la sanción. La propuesta se relaciona con el reconocimiento constitucional del bienestar animal como una obligación para las autoridades.
El tema también cobra relevancia por las investigaciones abiertas durante 2026. La Fiscalía Especializada en Delitos Ambientales y Contra los Animales (FEDAYCA) reportó 40 carpetas de investigación relacionadas con posibles casos de maltrato animal durante el año, además de vinculaciones a proceso y órdenes de aprehensión. Entre los casos investigados se encuentran hechos relacionados con presunto envenenamiento de perros en Xalapa.
Con esta modificación, Veracruz busca fortalecer el marco jurídico para atender conductas de crueldad animal y establecer consecuencias más severas cuando el envenenamiento sea utilizado como mecanismo de agresión.

