La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) informó que más de la mitad de las estaciones de servicio en México continúa incumpliendo el acuerdo para vender el diésel en 27 pesos por litro, pese a la estrategia impulsada por el gobierno federal para contener el impacto de los combustibles en la inflación y en el costo del transporte de mercancías. De acuerdo con el monitoreo más reciente presentado durante la conferencia matutina federal, únicamente el 31.2 por ciento de las gasolineras cumple actualmente con el precio objetivo establecido.
El titular de la Profeco, Iván Escalante Ruiz, detalló que el 58.5 por ciento de las estaciones vende el diésel por arriba de los 27.50 pesos por litro, mientras algunas incluso superan los 30 pesos. La dependencia federal reconoció que, aunque se han registrado avances graduales desde abril, todavía existe un porcentaje importante de gasolineras que rebasa los márgenes acordados con autoridades y empresarios del sector energético.
La meta de reducir el precio del diésel forma parte de un acuerdo impulsado por el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo con empresarios gasolineros para evitar presiones inflacionarias derivadas del aumento internacional de energéticos y de los costos logísticos. La estrategia contempla mantener estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), además de disminuir costos relacionados con pagos electrónicos y distribución.
Según datos oficiales, el precio promedio nacional del diésel se ubicó recientemente entre 28.13 y 28.22 pesos por litro, todavía por encima de la meta planteada por el gobierno federal. Profeco indicó que el nivel de cumplimiento ha mejorado respecto a semanas anteriores, ya que en abril apenas alrededor del 22 por ciento de las estaciones respetaba los parámetros establecidos.
El monitoreo federal también reveló diferencias regionales importantes en los precios del combustible. Algunas estaciones de servicio en entidades como Jalisco y Estado de México fueron señaladas por vender combustibles con márgenes de ganancia superiores a los límites establecidos en los acuerdos con el sector energético.
Especialistas económicos advierten que el precio del diésel tiene un impacto directo sobre el costo de productos y servicios debido a que el combustible es fundamental para el transporte de mercancías, carga pesada, cadenas de suministro y distribución alimentaria. Diversos estudios internacionales señalan que aumentos sostenidos en combustibles suelen reflejarse posteriormente en inflación y encarecimiento de productos básicos.
La presión sobre el precio de los combustibles ocurre en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, fluctuaciones en mercados energéticos y conflictos que han afectado los precios del petróleo y derivados en distintas regiones del mundo. Analistas consideran que mantener estabilidad en el costo del diésel es clave para evitar incrementos mayores en sectores como transporte, agricultura, logística y comercio.
Profeco adelantó que continuará realizando operativos y monitoreos semanales para exhibir públicamente a estaciones que mantengan precios elevados. La dependencia incluso anunció que mantendrá campañas de supervisión y colocación de lonas informativas en gasolineras que incumplan los acuerdos establecidos con el gobierno federal.


