Ciudad de México.-
Petróleos Mexicanos (Pemex) nombró a Elizabeth González Garduño como nueva directora corporativa de Finanzas, en sustitución de Juan Carlos Carpio Fragoso, quien recientemente asumió la Dirección General de la empresa productiva del Estado. El nombramiento fue aprobado por el Consejo de Administración y entró en vigor el pasado 25 de junio.
La nueva responsable de las finanzas de la petrolera es licenciada en Administración por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y cuenta con cerca de dos décadas de experiencia en el sector público. A lo largo de su trayectoria ha ocupado diversos cargos en Pemex, la Tesorería de la Federación, la Subsecretaría de Hacienda y Crédito Público, el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), el Instituto de Vivienda de la Ciudad de México y el Sistema de Transporte Colectivo Metro.
Hasta antes de su designación, Elizabeth González Garduño se desempeñaba como subdirectora de Presupuesto y Contabilidad de la Dirección Corporativa de Finanzas de Pemex, donde participó en la gestión presupuestaria y el control financiero de la empresa.
La designación ocurre en un momento clave para la petrolera estatal, que enfrenta importantes retos relacionados con su liquidez, la administración de su deuda y el pago a proveedores. Al cierre del primer trimestre de 2026, la deuda financiera de Pemex se ubicó en 79 mil 37 millones de dólares, su nivel más bajo en los últimos 12 años; sin embargo, la empresa mantiene adeudos con proveedores por más de 375 mil millones de pesos.
La nueva directora tendrá la responsabilidad de fortalecer las funciones financieras, presupuestarias, contables y administrativas de Pemex, además de dar continuidad a las estrategias orientadas a preservar la disciplina financiera, mejorar el control del gasto y garantizar una gestión más eficiente de los recursos de la compañía.
El relevo forma parte de una reorganización de la estructura directiva de Pemex en áreas consideradas estratégicas para la operación de la empresa, en un contexto en el que el Gobierno de México busca consolidar la viabilidad financiera de la petrolera y reducir su dependencia de apoyos extraordinarios en los próximos años.

