México reforzó su estrategia para consolidarse como uno de los principales destinos de inversión en Asia-Pacífico. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo una reunión en Palacio Nacional con representantes del Comité Económico México-Japón, integrantes de la Federación Empresarial de Japón (Keidanren) y el embajador japonés Kozo Honsei, con el objetivo de fortalecer la relación económica bilateral y promover nuevos proyectos de inversión. Durante el encuentro, la mandataria destacó que actualmente operan en el país mil 600 empresas japonesas, las cuales generan alrededor de 350 mil empleos directos, reflejando la importancia de Japón como uno de los principales socios económicos de México.
La reunión se desarrolló en un contexto de creciente competencia internacional por atraer capitales vinculados al fenómeno del nearshoring, mediante el cual empresas globales buscan acercar sus procesos productivos al mercado de América del Norte. En ese escenario, el Gobierno mexicano busca fortalecer la confianza de los inversionistas asiáticos y consolidar cadenas de suministro más integradas con Estados Unidos y Canadá, aprovechando las ventajas que ofrece el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
La delegación japonesa estuvo encabezada por Seiji Kuraishi, presidente del Comité Económico México-Japón, quien dialogó con autoridades federales sobre oportunidades de inversión en sectores estratégicos como manufactura avanzada, industria automotriz, electrónica, energías limpias, infraestructura y tecnología. Al encuentro también asistieron integrantes del gabinete económico, entre ellos el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, como parte de la estrategia para fortalecer la cooperación empresarial entre ambos países.
Japón mantiene una presencia relevante en la economía mexicana desde hace varias décadas. Empresas como Nissan, Toyota, Honda, Mazda, Mitsubishi, Panasonic, Sony, Hitachi y Yazaki han convertido a México en una plataforma estratégica para la manufactura y exportación de vehículos, autopartes, equipos electrónicos y componentes industriales. Gracias a esta relación, Japón figura entre los principales inversionistas extranjeros en el país y uno de los socios comerciales más importantes de Asia.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Economía, la inversión extranjera directa proveniente de Japón supera los 30 mil millones de dólares acumulados desde que existen registros modernos, concentrándose principalmente en la industria automotriz, manufactura de alta tecnología, equipos eléctricos y componentes electrónicos. La presencia de empresas japonesas también ha impulsado el desarrollo de proveedores nacionales, transferencia tecnológica y capacitación de mano de obra especializada.
Desde la perspectiva económica, el acercamiento con el sector empresarial japonés cobra especial relevancia ante el proceso de relocalización industrial que vive Norteamérica. Diversas compañías asiáticas analizan expandir operaciones en México para reducir costos logísticos, fortalecer cadenas de suministro y aprovechar las ventajas comerciales del mercado regional. Esta tendencia ha convertido al país en uno de los principales receptores potenciales de nuevas inversiones manufactureras.
Para entidades como Veracruz, una mayor inversión japonesa representa oportunidades importantes en sectores como logística, puertos, energía, petroquímica, manufactura y desarrollo industrial. La ampliación del Puerto de Veracruz, el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec y los nuevos polos de desarrollo industrial incrementan el atractivo del estado para empresas que buscan establecer centros de producción y distribución con acceso a mercados internacionales.
Especialistas consideran que el fortalecimiento de la relación económica con Japón también puede traducirse en mayores oportunidades para pequeñas y medianas empresas mexicanas mediante cadenas de proveeduría, innovación tecnológica y cooperación industrial. Además, la experiencia japonesa en automatización, eficiencia energética y manufactura avanzada constituye un elemento clave para elevar la competitividad del aparato productivo nacional.
Con mil 600 empresas japonesas establecidas en México y 350 mil empleos directos generados, el encuentro entre Claudia Sheinbaum y la delegación empresarial nipona envía una señal de continuidad en la política de atracción de inversiones. El Gobierno federal busca consolidar a México como uno de los principales destinos para el capital asiático, fortaleciendo la generación de empleo, el crecimiento industrial y la integración económica con los mercados internacionales.

