Por: Redacción El Censal |Ciudad de México, México| 07 de abril de 2026
El gobierno de Claudia Sheinbaum anunció un cambio estructural en el sistema de pagos del país al establecer que, antes de que finalice 2026, el uso de efectivo será eliminado en gasolineras y casetas de peaje, dando paso a un esquema obligatorio de pagos digitales.
El anuncio, realizado en el marco de la Convención Bancaria, forma parte de una estrategia más amplia de digitalización financiera que busca modernizar la economía mexicana, reducir el uso de efectivo y mejorar la eficiencia en transacciones cotidianas.
La medida contempla que los pagos de combustible y peajes se realicen exclusivamente mediante tarjetas bancarias, dispositivos electrónicos o plataformas digitales como CoDi, lo que transformará la forma en que millones de usuarios realizan estos servicios diariamente.
Este proceso no será inmediato, sino gradual durante 2026, con el objetivo de que hacia finales del año el sistema esté completamente implementado en la mayoría de estaciones de servicio y autopistas del país.
El anuncio llega en un contexto donde los pagos digitales ya muestran un crecimiento acelerado en México. Actualmente, cerca del 30% de las transacciones con tarjeta se realizan sin contacto, una cifra que ha aumentado de forma significativa en los últimos años impulsada por el uso de smartphones y nuevas tecnologías financieras.
Sin embargo, el reto principal sigue siendo la alta dependencia del efectivo, que aún domina alrededor del 80% de las operaciones en el país, lo que implica un proceso de adaptación importante tanto para consumidores como para pequeños negocios.
Desde una perspectiva económica, la digitalización de pagos en sectores clave como combustibles y transporte carretero podría generar beneficios como mayor transparencia, reducción de costos operativos y disminución de riesgos asociados al manejo de efectivo.
No obstante, especialistas advierten que también existen desafíos relevantes, especialmente en materia de inclusión financiera, ya que una parte de la población aún no cuenta con acceso a servicios bancarios o herramientas digitales.
El gobierno ha señalado que esta transformación irá acompañada de políticas para ampliar el acceso a cuentas bancarias y facilitar el uso de tecnologías financieras, con el objetivo de evitar que sectores vulnerables queden excluidos.
En este contexto, la eliminación del efectivo en gasolineras y casetas representa uno de los cambios más significativos en la modernización del sistema financiero mexicano, marcando el inicio de una transición hacia una economía cada vez más digitalizada.

