Por: Redacción El Censal |Xalapa, Veracruz| 27 de julio de 2026
Veracruz se prepara para enfrentar la canícula 2026, un fenómeno climático que tendrá una duración aproximada de 40 días y que se caracteriza por un incremento en las temperaturas, una disminución temporal de las lluvias y una mayor radiación solar. Aunque este periodo suele asociarse con calor intenso, especialistas y autoridades estatales señalan que no implica la desaparición total de las precipitaciones, ya que el estado podría seguir registrando lluvias derivadas de ondas tropicales, vaguadas y sistemas meteorológicos propios de la temporada de ciclones.
De acuerdo con la Secretaría de Protección Civil de Veracruz y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la canícula suele presentarse entre la segunda quincena de julio y finales de agosto. Durante este lapso, las temperaturas pueden superar los 40 grados Celsius en algunas regiones del estado, especialmente en zonas del norte, centro y sur con clima cálido, mientras que en áreas montañosas el incremento térmico suele ser menos intenso.
Las autoridades explican que la canícula, también conocida como sequía intraestival, es un fenómeno natural que ocurre durante la temporada de lluvias y provoca una reducción temporal en las precipitaciones debido al fortalecimiento de sistemas de alta presión sobre el Golfo de México. Sin embargo, esto no significa que desaparezcan las lluvias, ya que la presencia de ondas tropicales o ciclones puede generar precipitaciones importantes incluso durante este periodo.
En Veracruz, la llegada de la canícula representa un reto, pero también una oportunidad para reforzar las acciones de prevención y cuidado de la salud. La Secretaría de Protección Civil recomienda mantenerse hidratado, evitar la exposición prolongada al sol entre las 11:00 y las 16:00 horas, utilizar ropa ligera de colores claros, aplicar protector solar y prestar especial atención a niñas, niños, personas adultas mayores y quienes realizan actividades al aire libre, por ser los grupos más vulnerables ante las altas temperaturas.
El sector agropecuario también mantiene un monitoreo permanente durante esta temporada. Aunque la disminución temporal de lluvias puede representar desafíos para algunos cultivos, especialistas señalan que la presencia de precipitaciones asociadas a fenómenos tropicales podría mitigar parcialmente los efectos de la canícula en diversas regiones del estado. Asimismo, productores y autoridades agrícolas implementan estrategias de manejo de agua y conservación de humedad en los suelos para reducir posibles afectaciones.
En el ámbito turístico, las condiciones cálidas favorecen la afluencia de visitantes a playas, ríos y destinos naturales de Veracruz durante las vacaciones de verano. No obstante, Protección Civil exhorta a turistas y población local a mantenerse informados sobre los pronósticos meteorológicos, ya que la temporada de huracanes continúa activa y pueden presentarse lluvias o tormentas de forma repentina.
Especialistas del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) recuerdan que la canícula es un fenómeno recurrente en México y forma parte del comportamiento climático normal de la temporada estival. Su duración aproximada de 40 días puede variar ligeramente dependiendo de las condiciones atmosféricas de cada año y de la influencia de fenómenos como El Niño o La Niña, que modifican la distribución de las lluvias y las temperaturas.
Con una adecuada preparación y el seguimiento de las recomendaciones de las autoridades, Veracruz enfrenta la temporada de canícula fortaleciendo las acciones de prevención y monitoreo climático. La coordinación entre Protección Civil, los municipios y la ciudadanía permitirá reducir riesgos asociados al calor extremo, al tiempo que el estado continúa atento a la evolución de los sistemas meteorológicos propios de la temporada de verano.

