Por: Redacción El Censal |Ciudad de México, México| 23 de julio de 2026
La inflación en México continuó desacelerándose durante la primera quincena de julio de 2026 y alcanzó una tasa anual de 3.10 %, su nivel más bajo desde finales de 2020, de acuerdo con el más reciente reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). El resultado mantiene el indicador dentro del rango objetivo del Banco de México (Banxico), que busca una inflación de 3 % con un margen de variación de un punto porcentual, fortaleciendo las expectativas de estabilidad de precios para consumidores, empresas e inversionistas.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento de 0.07 % respecto a la quincena anterior, una variación inferior a la esperada por la mayoría de los analistas financieros. En comparación, durante la primera quincena de julio de 2025 la inflación anual se ubicó en 3.55 %, lo que confirma una tendencia de moderación que se ha mantenido durante los últimos meses.
Uno de los principales factores que contribuyeron a la desaceleración fue la disminución en los precios de diversos productos agropecuarios y energéticos. Entre los artículos con mayores reducciones destacó el jitomate, con una baja de 13.18 %, además del chile serrano y el tomate verde. También se registraron descensos en el precio del gas doméstico LP y algunos productos de cuidado personal. En contraste, los mayores incrementos correspondieron al transporte aéreo, los servicios turísticos en paquete, la naranja, la vivienda propia y el pollo, influenciados por la temporada vacacional de verano.
El componente subyacente, considerado el mejor indicador para medir la tendencia de mediano y largo plazo de la inflación porque excluye productos con alta volatilidad, aumentó 0.16 % en términos quincenales y se ubicó en 3.95 % anual, regresando también al rango objetivo de Banxico. Dentro de este rubro, las mercancías registraron una inflación anual de 3.52 %, mientras que los servicios alcanzaron 4.36 %, reflejando que la presión sobre algunos servicios continúa siendo superior a la observada en los bienes de consumo.
Por su parte, la inflación no subyacente, que incluye productos agropecuarios, energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, mostró una disminución quincenal de 0.23 % y una tasa anual de apenas 0.21 %, siendo el componente que más contribuyó a la reducción de la inflación general. Los especialistas señalan que esta moderación responde principalmente a la caída en los precios de frutas y verduras, aunque advierten que este comportamiento podría ser temporal debido a factores climáticos y a la volatilidad de los mercados internacionales de energía.
El dato sorprendió positivamente a los mercados financieros, ya que diversas instituciones proyectaban una inflación anual cercana a 3.12 % o 3.15 %. Analistas consideran que la fortaleza reciente del peso frente al dólar ha contribuido a contener el precio de mercancías importadas, aunque mantienen cautela sobre la evolución de los servicios y de los energéticos durante el segundo semestre del año. También advierten que fenómenos meteorológicos como El Niño o un repunte en los precios internacionales del petróleo podrían generar nuevas presiones inflacionarias.
La evolución de la inflación será uno de los principales elementos que evaluará el Banco de México en sus próximas decisiones de política monetaria. Aunque la inflación ya se encuentra prácticamente alineada con el objetivo del banco central, la institución ha reiterado que mantendrá una postura prudente para asegurar que la estabilidad de precios sea sostenible en el mediano plazo y evitar nuevos episodios de presión inflacionaria.
Para las familias mexicanas, la desaceleración de la inflación representa una señal positiva, ya que un menor ritmo de crecimiento de los precios contribuye a preservar el poder adquisitivo de los ingresos y brinda mayor certidumbre para el consumo y la inversión. No obstante, economistas coinciden en que será necesario observar el comportamiento de la economía durante los próximos meses para confirmar que esta tendencia se mantenga y permita consolidar un entorno de mayor estabilidad para hogares y empresas.

