Por: Redacción El Censal | Xalapa, Veracruz | 27 de octubre de 2026
México reanudó la exportación de ganado bovino en pie hacia Estados Unidos desde Puerto Palomas, Chihuahua, con un primer embarque de 750 cabezas, con lo que el flujo comercial por los cruces habilitados de Chihuahua y Sonora alcanzó un promedio de 3 mil 500 animales diarios. La reapertura representa un avance para la recuperación del comercio pecuario, afectado por restricciones sanitarias relacionadas con el gusano barrenador del ganado.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural informó que el envío partió de la estación cuarentenaria de Puerto Palomas con destino a Columbus, Nuevo México. La operación se realizó bajo los acuerdos sanitarios establecidos entre autoridades mexicanas y estadounidenses para mantener las condiciones necesarias para comercializar ganado en el mercado norteamericano.
De acuerdo con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), hasta el momento se han reabierto operaciones en tres estaciones cuarentenarias: Agua Prieta, Sonora, así como San Jerónimo y Puerto Palomas, en Chihuahua. Además, las autoridades prevén que las exportaciones puedan retomarse a través de Nogales, Sonora, hacia finales de noviembre, sujeto a las condiciones sanitarias y operativas correspondientes.
La suspensión de los envíos se originó por las medidas preventivas aplicadas ante la propagación del gusano barrenador, una plaga que afecta al ganado y que llevó a Estados Unidos a restringir temporalmente las importaciones de animales procedentes de México. La reapertura gradual depende del cumplimiento de los protocolos de inspección y de la vigilancia sanitaria en las zonas ganaderas y los puntos de cruce fronterizo.
Entre las medidas para recuperar y sostener el comercio se encuentran la trazabilidad del ganado, las revisiones veterinarias, los barridos sanitarios y las acciones para contener la plaga mediante la dispersión de moscas estériles. Estos mecanismos buscan reducir el riesgo de propagación y dar seguimiento a los animales desde su origen hasta su llegada al mercado de destino.
La reactivación tiene implicaciones económicas para distintos eslabones de la cadena pecuaria, entre ellos ganaderos, acopiadores y transportistas. La exportación de ganado en pie constituye una vía de comercialización para los productores mexicanos, por lo que recuperar los cruces fronterizos puede ayudar a restablecer operaciones y mejorar las condiciones de venta, aunque el alcance dependerá de la continuidad de los envíos y de la estabilidad de los protocolos sanitarios.
Para Veracruz, entidad con actividad ganadera, la evolución de las restricciones sanitarias y del mercado estadounidense también resulta relevante. Sin embargo, la reapertura anunciada corresponde a estaciones fronterizas de Sonora y Chihuahua; la información oficial consultada no confirma una autorización específica para exportar ganado veracruzano desde cruces del estado. La recuperación del comercio nacional dependerá de mantener la vigilancia zoosanitaria y cumplir los requisitos exigidos por el país comprador.
El siguiente paso será consolidar las operaciones reanudadas y avanzar en la reapertura de los puntos pendientes, sin descuidar la prevención del gusano barrenador. Para el sector pecuario mexicano, el reto consiste en recuperar el acceso comercial y, al mismo tiempo, sostener los controles que permitan proteger la sanidad animal y dar certidumbre a los productores.

