Por: Redacción El Censal |Xalapa Veracruz | 16 de abril de 2026
México y Estados Unidos intensificaron el proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuya fecha clave está fijada para el 1 de julio de 2026, en un contexto donde ambos países también acordaron reforzar la cooperación contra las finanzas ilícitas y el lavado de dinero.
El secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, sostuvo un encuentro con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, en el que se abordaron temas estratégicos para la relación bilateral, incluyendo la modernización del acuerdo comercial y la coordinación en materia financiera. Durante la reunión, ambas partes coincidieron en la necesidad de fortalecer mecanismos conjuntos para combatir flujos ilegales de capital, considerados un riesgo tanto para la estabilidad económica como para la seguridad regional.
La revisión del T-MEC ocurre seis años después de su entrada en vigor y forma parte de una cláusula establecida en el propio tratado, que obliga a los tres países socios a evaluar su funcionamiento y definir su continuidad o ajustes. Este proceso es clave, ya que el acuerdo regula más del 80% del comercio exterior de México, particularmente con Estados Unidos, su principal socio comercial.
Además del combate a las finanzas ilícitas, la agenda bilateral incluye temas estratégicos como cadenas de suministro, minerales críticos y seguridad energética, áreas que han cobrado relevancia ante la competencia global por recursos y la reconfiguración del comercio internacional.
En paralelo, el contexto internacional ha elevado la presión sobre la revisión del tratado. Tensiones geopolíticas, cambios en políticas comerciales y la relocalización de empresas (nearshoring) han convertido al T-MEC en una herramienta clave para la competitividad de América del Norte. Analistas coinciden en que su actualización podría incorporar sectores emergentes como inteligencia artificial, energías limpias y semiconductores.
El énfasis en combatir las finanzas ilícitas también responde a recientes acciones del gobierno estadounidense contra redes de lavado de dinero vinculadas al crimen organizado, lo que ha llevado a una mayor coordinación con autoridades mexicanas para fortalecer controles en el sistema financiero.
Desde una perspectiva económica, la revisión del T-MEC representa una oportunidad para consolidar a México como un destino estratégico de inversión, especialmente en sectores industriales y logísticos. Sin embargo, también implica retos, ya que cualquier cambio en reglas de origen, aranceles o estándares regulatorios podría impactar directamente a las exportaciones y cadenas productivas.
Para estados como Veracruz, con alta vocación industrial, portuaria y energética, el resultado de esta revisión será determinante, ya que influye en el flujo de comercio internacional, inversiones y desarrollo regional.
En este contexto, la coordinación entre México y Estados Unidos no solo busca actualizar el tratado comercial más importante de la región, sino también fortalecer la estabilidad financiera y la seguridad económica en un entorno global cada vez más complejo.

