Por: Redacción El Censal |Ciudad de México, México| 29 de julio de 2026
Veracruz es uno de los estados protagonistas de “Tlachtli. Espacios del juego sagrado”, una exposición integrada por 24 fotografías de gran formato y 10 piezas arqueológicas que reúne algunos de los principales vestigios del juego de pelota mesoamericano en México. La muestra, presentada en el Museo Nacional de Antropología, busca destacar la importancia histórica, cultural y simbólica de esta práctica ancestral, considerada una de las expresiones más representativas de las civilizaciones prehispánicas y un puente con el contexto del Mundial de Futbol 2026.
La exposición, realizada por el fotógrafo Santiago Arau en colaboración con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, incluye imágenes aéreas de canchas ceremoniales ubicadas en distintas regiones del país. Entre ellas destacan sitios arqueológicos de Veracruz, estado que posee una de las mayores concentraciones de espacios dedicados al juego de pelota y cuyo patrimonio ha sido fundamental para comprender el desarrollo de las culturas del Golfo de México.
Las imágenes muestran la riqueza arqueológica de zonas como El Tajín, reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO, donde se localiza una de las canchas de juego de pelota más emblemáticas de Mesoamérica, famosa por los relieves que representan ceremonias, rituales y escenas vinculadas con esta práctica. Veracruz también alberga vestigios en sitios como Tres Zapotes, Cempoala y otras antiguas ciudades que formaron parte del desarrollo de las culturas olmeca y totonaca, las cuales contribuyeron a la expansión de este juego ceremonial en el territorio mesoamericano.
“Tlachtli. Espacios del juego sagrado” propone una mirada contemporánea sobre el juego de pelota mediante fotografías captadas desde el aire, permitiendo apreciar la geometría y el diseño arquitectónico de las antiguas canchas. La muestra se complementa con objetos arqueológicos relacionados con esta práctica, entre ellos yugos, hachas, palmas y otros elementos ceremoniales utilizados por las civilizaciones prehispánicas. El objetivo es mostrar que el juego de pelota trascendía el ámbito deportivo, al estar estrechamente vinculado con la cosmovisión, la religión, el poder político y la organización social de los pueblos originarios.
De acuerdo con el INAH, el juego de pelota fue practicado durante más de tres mil años en distintas regiones de Mesoamérica y representaba un ritual que simbolizaba el movimiento de los astros, la lucha entre fuerzas opuestas y el equilibrio del universo. Su importancia quedó plasmada en esculturas, códices, arquitectura y narraciones como el Popol Vuh, donde esta actividad ocupa un lugar central dentro de la cosmovisión maya.
La inclusión de Veracruz en esta exposición refuerza el reconocimiento nacional e internacional del patrimonio arqueológico de la entidad. Sitios como El Tajín son considerados referentes del legado cultural mexicano y continúan siendo uno de los principales atractivos turísticos del estado, además de constituir una fuente permanente de investigación para especialistas en arqueología, historia y conservación del patrimonio.
La muestra forma parte de las actividades culturales organizadas en el contexto del Mundial 2026, con el propósito de establecer un vínculo entre el fútbol contemporáneo y sus antecedentes históricos en Mesoamérica. A través de la fotografía y la arqueología, el proyecto invita a reflexionar sobre la permanencia de las tradiciones y la importancia del juego como una manifestación cultural que ha acompañado a las sociedades mexicanas desde tiempos ancestrales.
Con su participación en “Tlachtli. Espacios del juego sagrado”, Veracruz reafirma su papel como uno de los estados con mayor riqueza arqueológica del país. La presencia de sus zonas ceremoniales en esta exposición fortalece la difusión del patrimonio cultural veracruzano y contribuye a proyectar, ante visitantes nacionales e internacionales, el legado histórico que distingue a la entidad como una de las cunas de la civilización mesoamericana.

