Por: Redacción El Censal |Ciudad de México, México| 02 de julio de 2026
El Congreso del Estado de Veracruz aprobó por unanimidad el Programa Estatal Extraordinario de Saneamiento Financiero, una medida que permitirá poner fin al esquema de bursatilización municipal vigente desde 2008 y beneficiar a 199 ayuntamientos, con el objetivo de fortalecer las finanzas públicas, reducir los costos financieros y destinar los recursos ahorrados exclusivamente a obras de infraestructura e inversión productiva en favor de la población. La iniciativa, presentada por la gobernadora Rocío Nahle García, recibió el respaldo de las distintas fuerzas políticas representadas en la LXVII Legislatura, marcando un hecho sin precedentes en la administración financiera del estado.
El dictamen fue aprobado con 48 votos a favor, sin abstenciones ni votos en contra, y autoriza a la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) a implementar el programa que permitirá liquidar anticipadamente las obligaciones bursátiles derivadas del Decreto 255, publicado el 11 de junio de 2008. El nuevo esquema sustituirá el mecanismo financiero anterior por uno con menores costos, sin intermediación bancaria ni fiduciaria, lo que representa un ahorro significativo para los municipios participantes.
De acuerdo con el decreto, el programa tiene como propósito fortalecer la sostenibilidad financiera, mejorar la liquidez de los ayuntamientos y optimizar el uso de los recursos públicos. Una de las principales ventajas es que los ahorros generados por la liquidación anticipada deberán destinarse exclusivamente a obra pública, infraestructura e inversión pública productiva, lo que permitirá incrementar la capacidad de los gobiernos municipales para atender necesidades prioritarias como pavimentación, agua potable, drenaje, alumbrado, espacios públicos y otros servicios básicos.
El Gobierno del Estado podrá realizar las operaciones administrativas, financieras y presupuestales necesarias para concretar la amortización anticipada de las obligaciones bursátiles, incluyendo el pago de primas por liquidación y otros conceptos asociados. Asimismo, los municipios deberán formalizar convenios con la administración estatal para integrarse al nuevo esquema de saneamiento financiero. Según el dictamen, esta medida no constituye nueva deuda pública, refinanciamiento ni contratación de empréstitos, sino un mecanismo extraordinario de apoyo financiero que busca mejorar la estabilidad hacendaria de los gobiernos municipales.
Uno de los aspectos más relevantes del programa es el amplio consenso alcanzado entre los municipios veracruzanos. Los 199 ayuntamientos involucrados aprobaron previamente, mediante acuerdos de Cabildo, su incorporación al esquema, autorizando la liquidación anticipada de la deuda y comprometiéndose a canalizar los recursos liberados a proyectos de desarrollo municipal. Para especialistas en finanzas públicas, este nivel de coordinación institucional representa un hecho poco común que fortalece la gobernanza y brinda mayor certidumbre sobre el manejo responsable de los recursos públicos.
Durante la discusión legislativa, diputadas y diputados de las distintas bancadas coincidieron en que la medida permitirá aliviar la carga financiera heredada desde hace casi dos décadas. Legisladores señalaron que la eliminación del esquema de bursatilización abrirá mayores posibilidades para invertir en infraestructura, fortalecer los servicios públicos y mejorar la calidad de vida de la población, al tiempo que solicitaron mantener mecanismos sólidos de transparencia y rendición de cuentas para supervisar el destino de los recursos liberados.
La decisión se suma a la estrategia de saneamiento financiero impulsada por el Gobierno de Veracruz para fortalecer las finanzas estatales y municipales, mejorar la eficiencia del gasto público y generar condiciones que favorezcan la inversión y el desarrollo regional. Analistas consideran que reducir el costo de los compromisos financieros permitirá que un mayor porcentaje del presupuesto municipal se destine a proyectos con impacto directo en las comunidades, fortaleciendo la infraestructura y los servicios que reciben millones de veracruzanos.
Con la aprobación del programa que pone fin a la bursatilización iniciada en 2008, Veracruz inicia una nueva etapa en la administración de las finanzas municipales. La liberación de recursos para 199 municipios, el respaldo unánime del Congreso y el compromiso de invertir los ahorros en obra pública representan un paso relevante para fortalecer el desarrollo local, impulsar la infraestructura y consolidar una gestión financiera más eficiente y sostenible en beneficio de la población.

