Por: Redacción El Censal | Xalapa, Veracruz | 13 de mayo de 2026
La revolución genética moderna acaba de recibir uno de los reconocimientos científicos más importantes del mundo. Los químicos británicos David Klenerman y Shankar Balasubramanian, junto con el biofísico francés Pascal Mayer, fueron galardonados con el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2026 por desarrollar la tecnología de secuenciación rápida del ADN que transformó la medicina, la biología y el estudio del genoma humano.
El jurado destacó que las investigaciones de los tres científicos hicieron posible leer el ADN de manera “rápida, precisa, masiva y a bajo costo”, permitiendo que la secuenciación genética pasara de ser un proceso extremadamente caro y lento a una herramienta accesible para hospitales, laboratorios y centros de investigación en todo el mundo. Hace apenas dos décadas, secuenciar un genoma humano completo podía tomar cerca de 10 años y costar alrededor de mil millones de dólares; actualmente el proceso puede realizarse en unas horas por menos de mil dólares.
La tecnología premiada corresponde a la llamada “secuenciación de nueva generación”, base de plataformas desarrolladas inicialmente por la empresa Solexa, posteriormente adquirida por Illumina, hoy líder mundial en secuenciación genética. Este avance permitió analizar millones de fragmentos de ADN al mismo tiempo, acelerando investigaciones biomédicas que antes requerían años de trabajo.
Los impactos de esta innovación han sido profundos en áreas como la medicina personalizada, la detección temprana de cáncer, el diagnóstico de enfermedades raras y el monitoreo de virus y bacterias. Durante la pandemia de COVID-19, por ejemplo, la secuenciación rápida permitió rastrear variantes del coronavirus prácticamente en tiempo real, ayudando a autoridades sanitarias y científicos a seguir la evolución del virus.
Además del ámbito médico, la secuenciación masiva de ADN ha revolucionado disciplinas como la agricultura, la ecología y la criminología. Hoy es posible estudiar microbiomas completos, rastrear enfermedades hereditarias, desarrollar tratamientos dirigidos y analizar biodiversidad con niveles de precisión impensables hace apenas unos años.
De acuerdo con medios españoles, el desarrollo de esta tecnología comenzó en los años noventa en Cambridge, Reino Unido, donde Klenerman y Balasubramanian intercambiaban ideas científicas en reuniones informales. Posteriormente integraron las aportaciones tecnológicas de Pascal Mayer para crear una metodología que terminó cambiando el rumbo de la genética moderna.
El Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica es uno de los reconocimientos internacionales más prestigiosos en el ámbito de la ciencia y la innovación. Desde 1981 ha distinguido a investigadores responsables de descubrimientos clave para la humanidad, incluyendo avances en física, medicina, química y biotecnología.
La ceremonia de entrega de los premios se realizará en octubre en el Teatro Campoamor de Oviedo, España, encabezada por los reyes de España y la princesa Leonor. Con este reconocimiento, la Fundación Princesa de Asturias subraya el impacto global que la secuenciación genética ha tenido en la salud pública, la investigación científica y el futuro de la medicina de precisión.

