Por: Redacción El Censal | Ciudad de México | 28 de mayo de 2026
México perfila la prohibición del colorante artificial Rojo No. 3, también conocido como eritrosina o E-127, utilizado en decenas de alimentos, bebidas y medicamentos procesados, tras advertencias sanitarias relacionadas con posibles riesgos cancerígenos, afectaciones neurológicas y alteraciones tiroideas. La medida, impulsada por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y la Secretaría de Salud, contempla un periodo de transición de hasta 24 meses para que la industria reformule productos y elimine gradualmente el aditivo del mercado mexicano.
El debate sobre el Rojo 3 tomó fuerza luego de que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) decidiera prohibir su uso en alimentos y medicamentos ingeribles, tras estudios que vincularon altas exposiciones al colorante con el desarrollo de tumores en animales de laboratorio. Aunque la FDA aclaró que no existe evidencia concluyente de cáncer en humanos, aplicó el principio precautorio para retirar el aditivo de productos alimenticios antes de 2027.
En México, la Cofepris confirmó desde principios de 2025 que se encontraba realizando un análisis de riesgo sobre el uso del Rojo No. 3 FD&C en alimentos, bebidas y medicamentos, tomando en cuenta hallazgos internacionales y recomendaciones sanitarias. Actualmente, el colorante sigue permitido en el país y forma parte de los 23 colorantes artificiales autorizados como aditivos alimentarios.
El colorante Rojo 3 es común en productos dirigidos principalmente al mercado infantil y juvenil, como gelatinas, gomitas, caramelos, cereales, bebidas saborizadas, polvos para preparar atole o flan, jarabes, helados y productos de repostería. Especialistas en salud pública han advertido que su consumo excesivo podría estar relacionado con hiperactividad, daño cognitivo, afectaciones endocrinas y alteraciones tiroideas, especialmente en menores de edad.
La Secretaría de Salud ya trabaja en un anteproyecto regulatorio que establecería la eliminación gradual del aditivo y su retiro de la lista oficial de colorantes permitidos. De acuerdo con reportes de medios nacionales, el objetivo es homologar las regulaciones mexicanas con estándares internacionales y fortalecer la protección sanitaria de consumidores.
Analistas de la industria alimentaria señalan que la eventual prohibición obligará a fabricantes de alimentos y bebidas a modificar fórmulas, etiquetas y procesos de producción, impulsando el uso de colorantes naturales como betabel, cúrcuma o clorofila. Empresas del sector también enfrentan el reto de mantener apariencia, sabor y conservación de productos sin afectar costos ni competitividad.
Mientras avanza el proceso regulatorio, autoridades sanitarias y organismos de protección al consumidor han recomendado revisar las etiquetas de ingredientes para identificar la presencia del aditivo, que puede aparecer como “Rojo 3”, “Rojo 14”, “eritrosina” o “E-127”. Expertos consideran que la decisión podría marcar uno de los cambios regulatorios más importantes en materia de aditivos alimentarios en México durante los últimos años.

