Por: Redacción El Censal |Lima/Ciudad de México| 09 de julio de 2026
La presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, manifestó su disposición para restablecer las relaciones diplomáticas con México una vez que asuma el cargo el próximo 28 de julio, al señalar que ambos países comparten una historia de cooperación que trasciende las diferencias políticas de los últimos años. La declaración representa la señal más clara hasta ahora para avanzar hacia una normalización de los vínculos bilaterales, que permanecen deteriorados desde finales de 2022 y que han impactado la agenda política, comercial y de integración regional entre dos de las economías más importantes de América Latina.
En entrevista con medios internacionales, Fujimori aseguró que su gobierno buscará construir una etapa de diálogo y entendimiento con México, al considerar que las diferencias diplomáticas no deben convertirse en un obstáculo permanente para la cooperación entre ambos pueblos. La presidenta electa afirmó que existe voluntad para retomar una relación basada en el respeto mutuo y el fortalecimiento de los lazos históricos, comerciales y culturales, lo que abre la posibilidad de reactivar mecanismos de colaboración que permanecían limitados por la crisis diplomática.
Las relaciones entre México y Perú se deterioraron tras la destitución del entonces presidente peruano Pedro Castillo en diciembre de 2022 y las posteriores diferencias entre ambos gobiernos respecto al reconocimiento de las autoridades peruanas. Como consecuencia, los dos países retiraron a sus respectivos embajadores y mantuvieron únicamente representación diplomática mediante encargados de negocios, situación que redujo el nivel del diálogo político, aunque no interrumpió completamente el intercambio económico.
Desde una perspectiva económica, la eventual normalización de la relación representa una oportunidad relevante. México y Perú forman parte de la Alianza del Pacífico, mecanismo de integración que también integran Chile y Colombia y que concentra una parte importante del comercio exterior de América Latina. De acuerdo con cifras oficiales de ambos gobiernos, el intercambio comercial bilateral supera los 3 mil millones de dólares anuales, impulsado por sectores como alimentos, manufacturas, productos farmacéuticos, autopartes, maquinaria, minería y servicios. La recuperación del diálogo político podría facilitar nuevas inversiones y fortalecer las cadenas regionales de suministro.
México es además uno de los principales inversionistas latinoamericanos en Perú. Empresas mexicanas participan en sectores estratégicos como telecomunicaciones, alimentos, infraestructura, comercio, servicios financieros y hotelería, mientras que compañías peruanas mantienen presencia en territorio mexicano en industrias como alimentos, textiles y comercio especializado. Analistas consideran que una relación diplomática más estable podría generar un entorno favorable para ampliar los flujos de inversión y aprovechar las oportunidades derivadas del fenómeno de relocalización de empresas o nearshoring.
La apertura expresada por Keiko Fujimori también coincide con una estrategia de política exterior orientada a fortalecer las relaciones con socios económicos relevantes. Tras confirmarse oficialmente su triunfo con 50.135% de los votos, la presidenta electa ha reiterado que buscará estrechar la cooperación con distintos países para impulsar el crecimiento económico, atraer inversión privada y fortalecer la estabilidad institucional de Perú.
Especialistas en relaciones internacionales señalan que el eventual restablecimiento pleno de las relaciones diplomáticas permitiría reactivar reuniones de alto nivel, fortalecer la cooperación educativa, cultural y científica, así como dar un nuevo impulso a proyectos conjuntos dentro de la Alianza del Pacífico. Asimismo, contribuiría a mejorar la coordinación regional en temas como comercio, innovación, seguridad y movilidad empresarial.
Aunque el gobierno mexicano no ha emitido una postura específica sobre las recientes declaraciones de Fujimori, la presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado en distintas ocasiones que la política exterior de México continuará privilegiando el diálogo, el respeto entre naciones y la cooperación internacional como principios fundamentales de su administración.
Con la toma de posesión prevista para el 28 de julio, Perú podría iniciar una nueva etapa en su política exterior y abrir la puerta a la reconstrucción de los vínculos con México. De concretarse este acercamiento, ambos países tendrían la oportunidad de fortalecer una relación estratégica sustentada en el comercio, la inversión, la integración regional y una agenda económica que beneficia a millones de ciudadanos en ambas naciones.

