La Secretaría de Educación Pública (SEP) implementará a partir del ciclo escolar 2026-2027 una evaluación socioemocional obligatoria para estudiantes de secundaria y bachillerato, una estrategia que busca fortalecer la salud mental, detectar oportunamente factores de riesgo y brindar acompañamiento integral a adolescentes en todo el país. El programa, denominado “El ABC de las emociones”, beneficiará a más de 6 millones de alumnos de entre 14 y 18 años que cursan educación media básica y media superior en escuelas públicas y privadas de México.
A diferencia de un examen académico tradicional, la evaluación no tendrá una calificación numérica ni afectará el desempeño escolar de los estudiantes. Su propósito será identificar indicadores relacionados con el bienestar emocional, el manejo de emociones, la convivencia escolar y posibles señales de ansiedad, depresión, violencia o riesgo de suicidio, con el fin de canalizar oportunamente a quienes requieran atención especializada. La SEP ha precisado que se trata de una herramienta preventiva y de acompañamiento, no de una evaluación psicológica clínica.
La estrategia forma parte de la Estrategia Nacional de Atención a la Salud Mental para las y los Jóvenes, presentada por el Gobierno de México en abril de 2026. Además de la evaluación socioemocional, el programa contempla dedicar al menos una hora semanal al trabajo de habilidades emocionales dentro del aula, distribuir 18 millones de guías para estudiantes, docentes y familias, y desplegar brigadas interdisciplinarias que brindarán orientación y actividades preventivas en escuelas de todo el país.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, ha señalado que las escuelas deben consolidarse como espacios de comunidad, convivencia y desarrollo integral, donde el bienestar emocional tenga la misma relevancia que el aprendizaje académico. En ese sentido, la estrategia busca fortalecer factores protectores entre los adolescentes y contribuir a disminuir problemáticas como el acoso escolar, el consumo de sustancias, la violencia y los trastornos emocionales.
La implementación del programa responde a diversos indicadores sobre salud mental en adolescentes. Datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) muestran que alrededor del 10% de los adolescentes mexicanos presenta algún grado de malestar psicológico, mientras que 3.3% ha manifestado ideas suicidas y 18.1% ha experimentado algún tipo de violencia, cifras que motivaron el diseño de una estrategia preventiva desde el ámbito escolar.
Especialistas en educación consideran que el fortalecimiento de las competencias socioemocionales favorece el rendimiento académico, mejora la convivencia escolar y desarrolla habilidades como la empatía, la autorregulación, la resolución pacífica de conflictos y la toma de decisiones responsables. Organismos internacionales como la UNESCO y UNICEF han destacado que la educación socioemocional constituye un componente esencial para el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes, especialmente después de los efectos que dejó la pandemia y del incremento de problemas relacionados con la salud mental juvenil.
La SEP también aclaró que la información obtenida mediante estas evaluaciones será utilizada para orientar acciones de prevención y acompañamiento dentro de las comunidades escolares, respetando la confidencialidad de los estudiantes. El programa contempla la participación de docentes, madres, padres de familia y especialistas, con el objetivo de construir redes de apoyo que fortalezcan el bienestar emocional de los jóvenes.
Con una cobertura prevista de más de 6 millones de estudiantes, la nueva evaluación socioemocional representa una de las principales acciones impulsadas por la SEP en materia de salud mental para el ciclo escolar 2026-2027. La estrategia busca convertir a las escuelas en espacios donde, además del aprendizaje académico, se promueva el desarrollo emocional, la prevención de riesgos y el bienestar integral de adolescentes en todo el país.

