Por: Redacción El Censal |Lima/Ciudad de México| 09 de julio de 2026
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que la emergencia sanitaria provocada por los terremotos registrados en Venezuela está lejos de concluir y entró en una fase crítica que requiere mantener el apoyo internacional para evitar el colapso de los servicios médicos y la aparición de brotes epidemiológicos. A dos semanas de los sismos que afectaron principalmente a los estados de La Guaira y Caracas, el organismo señaló que las necesidades de atención médica, vigilancia epidemiológica, agua potable, saneamiento y salud mental continúan siendo urgentes, por lo que mantiene activa su respuesta humanitaria en coordinación con las autoridades venezolanas y otras agencias internacionales.
Ante la magnitud de la emergencia, la OPS lanzó un llamamiento internacional para reunir casi 24 millones de dólares, recursos que permitirán fortalecer la atención hospitalaria, suministrar medicamentos esenciales, desplegar equipos médicos de emergencia, rehabilitar infraestructura sanitaria y reforzar la vigilancia de enfermedades transmisibles en las zonas más afectadas. El organismo explicó que esta inversión busca atender las necesidades más apremiantes de cientos de miles de personas que permanecen en situación de vulnerabilidad tras el desastre.
La organización informó que numerosos hospitales y centros de salud sufrieron daños estructurales o presentan limitaciones para operar con normalidad. En algunas de las regiones más afectadas, parte del personal sanitario también resultó damnificado, lo que dificulta la prestación de servicios médicos en un momento en que aumenta la demanda de atención por lesiones, enfermedades infecciosas y afectaciones psicológicas derivadas de la emergencia. Además, persisten interrupciones en el suministro de agua potable, electricidad y otros servicios básicos que incrementan el riesgo sanitario.
Uno de los principales motivos de preocupación para la OPS es el posible incremento de enfermedades transmitidas por el agua y por vectores, así como la reaparición de padecimientos prevenibles mediante vacunación. El hacinamiento en refugios temporales, la interrupción de servicios públicos y las dificultades para mantener esquemas de inmunización podrían favorecer la propagación de infecciones respiratorias, enfermedades diarreicas, dengue y sarampión, por lo que el organismo mantiene un monitoreo epidemiológico permanente.
La respuesta internacional se encuentra actualmente en una etapa de transición, pasando de las labores de rescate inmediato hacia la recuperación del sistema de salud y la reconstrucción de infraestructura crítica. Equipos médicos de emergencia, especialistas en agua y saneamiento, logística y salud pública continúan trabajando para garantizar la atención de las comunidades afectadas, mientras organismos multilaterales coordinan el envío de insumos médicos y asistencia técnica.
Además de las consecuencias humanitarias, la emergencia representa un desafío económico de gran magnitud para Venezuela. La reconstrucción de hospitales, carreteras, viviendas y servicios públicos requerirá importantes inversiones durante los próximos años, en un contexto en el que el país ya enfrentaba limitaciones económicas y sociales antes del desastre. Analistas consideran que la recuperación dependerá en buena medida de la cooperación internacional, del acceso a financiamiento y de la capacidad institucional para coordinar los trabajos de reconstrucción.
La OPS reiteró que la atención no debe disminuir conforme pasan las semanas, ya que muchas de las necesidades sanitarias aparecen precisamente durante la etapa de recuperación. El organismo insistió en que mantener el suministro de medicamentos, restablecer la capacidad hospitalaria, garantizar agua segura y reforzar la vigilancia epidemiológica serán factores determinantes para evitar una crisis de salud pública de mayores dimensiones.
Con un llamado internacional por 24 millones de dólares y la advertencia de que la emergencia sanitaria aún está lejos de concluir, la OPS subraya que la recuperación de Venezuela requerirá un esfuerzo sostenido de las autoridades nacionales, organismos multilaterales y la comunidad internacional para proteger la salud de la población y reconstruir un sistema sanitario resiliente frente a futuros desastres.

