Por: Redacción El Censal |Xalapa, Veracruz| 06 de agosto de 2026
La Secretaría de Salud mantiene activa la vigilancia epidemiológica por un brote de ciclosporiasis en el país, luego de confirmar 33 casos de esta enfermedad parasitaria y desplegar un operativo sanitario en 16 hoteles de Quintana Roo. La investigación se intensificó tras las alertas emitidas por las autoridades de Estados Unidos y Reino Unido, que reportaron contagios en viajeros que visitaron la Riviera Maya, por lo que el Gobierno de México activó protocolos de inspección, muestreo y trazabilidad para determinar el origen de la infección.
La ciclosporiasis es una enfermedad intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, cuya principal manifestación es una diarrea intensa, además de dolor abdominal, náuseas, pérdida de apetito, fatiga y fiebre en algunos pacientes. La infección suele adquirirse por el consumo de alimentos o agua contaminados y, aunque la mayoría de los casos pueden tratarse con antibióticos, representa un riesgo importante para personas con sistemas inmunológicos debilitados.
Las autoridades sanitarias mexicanas informaron que, como parte de la respuesta, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), la Dirección General de Epidemiología (DGE) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) iniciaron investigaciones tanto en establecimientos turísticos como en zonas agrícolas relacionadas con las alertas internacionales. En Quintana Roo se desplegaron cinco brigadas especializadas que inspeccionaron 16 hoteles de la Riviera Maya, donde realizaron entrevistas epidemiológicas, revisaron procesos de higiene y tomaron muestras de agua, frutas y verduras para su análisis en laboratorios nacionales.
La investigación también se amplió hacia productos agrícolas después de que autoridades estadounidenses señalaran preliminarmente a un lote de lechugas como posible origen de un brote registrado en ese país. Sin embargo, la Secretaría de Salud informó que los análisis practicados tanto por laboratorios mexicanos como estadounidenses no han detectado la presencia del parásito en las muestras obtenidas, por lo que la fuente de contaminación continúa bajo investigación y no existe evidencia concluyente que vincule el brote con un producto específico.
En el ámbito internacional, el Reino Unido notificó 67 casos de ciclosporiasis asociados a viajeros que estuvieron recientemente en la Riviera Maya, de los cuales 51 corresponden a personas que visitaron ese destino turístico mexicano. Paralelamente, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos mantienen el seguimiento de un brote que ha generado miles de reportes desde mayo, situación que motivó una estrecha coordinación entre las autoridades sanitarias de ambos países y el fortalecimiento de las medidas preventivas en México.
La Secretaría de Salud reiteró que los 33 casos confirmados en México permanecen bajo seguimiento epidemiológico conforme a los protocolos nacionales y aseguró que, hasta el momento, no existe evidencia de transmisión comunitaria relacionada con los establecimientos inspeccionados. Asimismo, indicó que los resultados de laboratorio obtenidos en los hoteles de Quintana Roo serán dados a conocer una vez concluyan los análisis especializados, mientras continúan las acciones de vigilancia e inspección.
Como medida preventiva, las autoridades recomendaron a la población y a los visitantes extremar las medidas de higiene, consumir agua potable o embotellada, lavar y desinfectar frutas y verduras, además de acudir a una unidad médica en caso de presentar diarrea persistente después de un viaje o tras consumir alimentos potencialmente contaminados. La dependencia federal subrayó que la colaboración entre autoridades sanitarias, el sector turístico y productores agrícolas será fundamental para identificar el origen del brote y fortalecer los mecanismos de inocuidad alimentaria.
Con la investigación de 33 casos confirmados y el operativo desplegado en 16 hoteles de Quintana Roo, México busca contener cualquier riesgo para la salud pública y preservar la confianza en uno de los principales destinos turísticos del país. Las autoridades insistieron en que las investigaciones continúan y que cualquier decisión futura se sustentará en evidencia científica derivada de los análisis de laboratorio actualmente en proceso.

