Por: Redacción El Censal |Xalapa, Veracruz| 19 de agosto de 2026
Durante tres siglos de historia, Veracruz funcionó como uno de los principales puntos de conexión entre México y Europa, una relación que permitió la llegada de migrantes franceses y contribuyó a transformaciones sociales, económicas y culturales del país, destacaron investigadores durante la 37ª Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia (FILAH).
En la ponencia De ultramar a la costa del Golfo de México: Rutas, raíces y legado de los franceses en Veracruz, siglo XVIII al XX, los investigadores Javier Pérez Siller y Gerardo Manuel Medina Reyes, de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, analizaron la influencia francesa desde una perspectiva de mundialización y movilidad internacional.
Los especialistas señalaron que la llegada de población francesa a través de Veracruz formó parte de un proceso más amplio de intercambio entre ambos países. La presencia de estas comunidades dejó huella en distintas regiones del estado, particularmente en municipios como San Rafael, Jicaltepec y Perote, donde todavía existen expresiones arquitectónicas, gastronómicas y culturales vinculadas con aquella migración.
Uno de los ejemplos más representativos es la colonia francesa de Jicaltepec-San Rafael, cuyos primeros colonos llegaron en el siglo XIX y establecieron comunidades agrícolas en la región del río Nautla. Su legado permanece en tradiciones, construcciones y prácticas culturales que forman parte de la identidad del norte de Veracruz.
La participación de Veracruz en la FILAH, donde el estado es invitado de honor junto con Francia, busca precisamente recuperar estos vínculos históricos y mostrar cómo el puerto se convirtió en una puerta de entrada para ideas, personas y expresiones culturales que contribuyeron a la transformación del México moderno.

