Por: Redacción El Censal | CDMX, México| 02 de marzo 2026
El Gobierno de México confirmó la próxima publicación oficial del decreto que reforma la jornada laboral, estableciendo una reducción progresiva de 48 a 40 horas semanales a nivel constitucional, con la mira puesta en 2030 como plazo final para su implementación total.
La presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños, destacaron que con esta reforma se busca modernizar las condiciones laborales en el país, acortando una jornada que se mantenía desde hace décadas por encima del promedio internacional.
¿Cómo será la transición hacia las 40 horas?
La reforma contempla un esquema gradual de reducción de horas, que permitirá a empresas y trabajadores adaptarse sin impactos abruptos:
2027: jornada reduciría a 46 horas semanales
2028: bajaría a 44 horas
2029: se fijaría en 42 horas
2030: alcanzaría las 40 horas establecidas constitucionalmente
Las autoridades han sido claras en que esta reducción no implicará disminución de salarios ni prestaciones y se mantendrá el descanso remunerado por cada seis días de trabajo.
Implicaciones para trabajadores y empresas
Según expertos en derecho laboral, como los consultados por El Economista, es crucial que departamentos de Recursos Humanos y empresas inicien su preparación desde ahora para reorganizar horarios, funciones y responsabilidades antes de la primera reducción en 2027.
Además, sectores productivos como el industrial, de comercio, transportes y servicios podrían registrar cambios operativos al reorganizar sus turnos, según reportes del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
Puntos controvertidos
Aunque la reforma ha sido celebrada por amplios sectores como un avance en derechos laborales, también ha generado críticas y debates en torno a su alcance:
Algunos sindicatos y trabajadores han señalado que mantener solo un día de descanso obligatorio por cada seis de trabajo no garantiza realmente un mejor equilibrio entre trabajo y vida personal.
También se ha discutido el tema de las horas extra, que en el nuevo esquema podrían llegar a un límite mayor (hasta 12 horas semanales) con la intención de dar flexibilidad a la jornada.
¿Qué sigue para la reforma?
Tras su aprobación por la Cámara de Diputados, el decreto deberá ser ratificado por al menos la mitad de los congresos estatales antes de su publicación en el Diario Oficial de la Federación, paso que consolidará su entrada en vigor jurídica.






