OpiniónMauricio Lascurain  Fernández La Globalización: ¿Puente al Desarrollo o Camino a la Corrupción?

La Globalización: ¿Puente al Desarrollo o Camino a la Corrupción?

Mauricio Lascurain

Fernández

Es Doctor por la Universidad Autónoma de Madrid, en el Programa de Nueva Economía Mundial; Maestro en Relaciones Internacionales por la Universidad de Essex del Reino Unido y Licenciado en Comercio Exterior y Aduanas por la Universidad Iberoamericana de Puebla.

A menudo escuchamos que la globalización es la clave para que países como el nuestro prosperen. Se nos dice que estar conectados con el mundo trae inversión, tecnología y mejores empleos. Sin embargo, hay una cara de este fenómeno que rara vez discutimos con la misma intensidad: cómo la apertura al mundo también ha facilitado que la corrupción cruce fronteras con una facilidad pasmosa.  

La realidad es que, en un mundo donde el dinero y la información viajan en segundos, los actos de corrupción ya no se quedan encerrados en una oficina local. Hoy, un soborno puede planearse en un país, ejecutarse en otro y esconderse en un tercero. Esta “globalización del delito” aprovecha la falta de coordinación entre naciones y la debilidad de nuestras propias instituciones para desviar recursos que deberían ir a hospitales, escuelas o carreteras. 

Uno de los mayores problemas que enfrentamos es la desigualdad en el acceso a la justicia. Mientras las grandes empresas y los grupos de interés tienen el poder para influir en las leyes a su favor, el ciudadano común se encuentra con un sistema lento y, a veces, cómplice. En muchas regiones, especialmente en el Sur Global, los mecanismos que deberían vigilar al poder, lo que llamamos pesos y contrapesos, simplemente no funcionan o están controlados por quienes deberían ser vigilados.  

Pero no todo es negativo. Así como la globalización facilita el delito, también nos da herramientas para combatirlo. La tecnología nos permite hoy una mayor transparencia y una vigilancia ciudadana que antes era imposible. Además, la presión internacional y las reglas de organismos globales obligan, poco a poco, a que los gobiernos rindan cuentas de forma más clara.  

Para que la globalización realmente nos beneficie a todos, y no solo a unos pocos, debemos dejar de ver la lucha contra la corrupción como algo ajeno. No basta con atraer inversiones; necesitamos que esas inversiones lleguen a un terreno con reglas claras y justicia independiente. 

Estar conectados con el mundo es una oportunidad enorme, pero también un riesgo si no fortalecemos nuestra casa desde adentro. La soberanía de un país hoy no se mide solo por sus fronteras, sino por la integridad de sus instituciones. Solo si logramos que la transparencia sea tan global como el comercio, podremos asegurar que el progreso llegue realmente a manos de la gente y no se pierda en los bolsillos de unos cuantos. El reto es claro: o globalizamos la honestidad, o la corrupción terminará por pasarnos la factura a todos. 

Te Puede Interesar

Apple lanza su primer iPhone plegable de 1,999 dólares: así es el nuevo iPhone Duo

Por: Redacción El Censal |CUPERTINO, EUA| 09 de septiembre de 2026 Apple entró oficialmente al mercado de los teléfonos plegables con el lanzamiento del iPhone...

Intocable dará concierto gratuito en el Zócalo por el Grito de Independencia 2026

Por: Redacción El Censal |Ciudad de México, México| 09 de septiembre de 2026 La agrupación Intocable será la encargada de amenizar las celebraciones por el...

México promueve inversión en Nueva York ante más de 500 inversionistas

Por: Redacción El Censal |Nueva York, EUA| 09 de septiembre de 2026 México reforzó su estrategia de diplomacia económica para promover al país como destino...

Recientes

Economía

Empresas

Política

Life Style

Deporte

Deporte

Mindfulness