Ciudad de México. Las revisiones salariales de jurisdicción federal mantuvieron un tono positivo en febrero de 2026, al registrar un incremento promedio nominal de 6.8%, equivalente a una ganancia real de 2.7% una vez descontada la inflación. El dato confirma que, pese a un entorno de mayor presión en precios, el salario contractual formal todavía muestra capacidad de recuperación, aunque con desempeños muy distintos entre sectores.
El mayor dinamismo se observó en el sector comercio, que encabezó los avances con un aumento salarial real de 4.2%. Detrás se ubicaron los servicios de apoyo a los negocios y manejo de desechos, con 3.9%, mientras la industria manufacturera —que concentró 51.6% de los trabajadores involucrados en las negociaciones del mes— alcanzó una mejora real de 3.2%. En contraste, los servicios educativos fueron el único rubro con resultado negativo, al reportar una variación real de -0.02%.
El balance general muestra una recuperación todavía firme, pero desigual. Durante febrero se concretaron 282 revisiones salariales, que beneficiaron a 199,964 personas trabajadoras. Aunque el número de negociaciones fue menor al de un año antes, cuando se contabilizaron 416, el resultado salarial siguió en terreno favorable y reforzó la idea de que el mercado laboral formal conserva capacidad de ajuste, especialmente en actividades ligadas al consumo interno.
La lectura macroeconómica también ayuda a entender el dato. En febrero de 2026, la inflación general anual en México se ubicó en 4.02%, con un avance mensual de 0.50%. Bajo ese contexto, lograr una ganancia real de 2.7% en negociaciones contractuales implica que, en promedio, los aumentos pactados sí superaron el deterioro del poder adquisitivo generado por los precios.
No obstante, el panorama no es homogéneo en toda la economía. Mientras los salarios pactados en revisiones federales muestran avance, otros indicadores oficiales reflejan que el empleo y las remuneraciones agregadas siguen moviéndose con cautela. El Índice Global de Remuneraciones Medias Reales de los Sectores Económicos aumentó 0.7% mensual y 4.0% anual en enero de 2026, pero el índice global de personal ocupado no mostró variación mensual y cayó 1.3% anual, lo que sugiere que la mejora salarial convive con un mercado laboral aún selectivo.
En el caso específico del comercio, la señal es consistente con otros registros oficiales. En enero, las empresas comerciales al por menor reportaron un incremento mensual de 1.9% en remuneraciones medias reales y un avance anual de 7.0%, al tiempo que sus ingresos reales crecieron 4.7% anual. Ese comportamiento ayuda a explicar por qué el comercio aparece hoy como el sector más fuerte en la negociación salarial: tiene mayor tracción operativa, mejores ingresos y más margen para trasladar parte de ese dinamismo a los trabajadores.
Así, el dato de febrero deja una señal doble para la economía mexicana: el salario contractual sigue recuperándose y el comercio se consolida como uno de los motores más sólidos del ingreso laboral formal. Sin embargo, el tropiezo de los servicios educativos y la desaceleración en el volumen de revisiones recuerdan que la mejora no es pareja y que, en un entorno de inflación todavía por encima de 4%, sostener avances reales en 2026 dependerá de que la actividad económica mantenga ritmo suficiente para respaldarlos.







